
"Una
esfera reflectante descansa sobre la mano del artista. En este
espejo es posible tener una visión de sus alrededores
mucho más completa que la que produce la
observación directa, ya que todo el area a su alrededor
-las cuatro paredes, el techo y el suelo- aparecen comprimida,
aunque sea distorsionada, en este pequeño disco. Su
cabeza, o para ser más preciso, el punto situado entre sus
ojos, se encuentra justo en el centro. El ego es indudablemente
el centro de su mundo"