En varias de sus obras Escher mezcla los conceptos de mosaico
y la relación entre lo plano y lo espacial. Las figuras
que componen el mosaico se hartan de formar parte de él y
deciden escapar de su confinamiento plano para poder dar una
vuelta por el mundo tridimensional, como ocurre en este dibujo
con los dos personajes (que representan una vez más el
bien y el mal), que escapan de su prision plana para
reconciliarse en el espacio tridimensional