Si cogemos una tira de papel, la retorcemos media vuelta y
pegamos ambos extremos, obtenemos una de las figuras
topológicas más curiosas: Una banda de
Möebius. Se trata de un objeto que tiene una sola cara y un
solo borde, ambos continuos, como podemos comprobar si recorremos
mentalmente su dibujo. Escher tenía gran afición
por los temas topológicos y la banda de möebius
aparece en varias de sus obras. Aquí podemos ver una que
representa unas hormigas que caminan sin descanso sobre su cara
infinita, redundando en otro de los temas favoritos de Escher: el
infinito y los esfuerzos inútiles frente a él