
"¡Cómo
me gustaría aprender a dibujar mejor! Hacerlo bien
requiere tanto esfurezo y perseverancia. A veces los nervios me
llevan al borde del delirio.Sólo es cuestión de
batallar sin descanso con una autocrítica constante e
implacable. Pienso que crear mis grabados sólo depende de
querer realmente hacerlo bien. En su mayor parte algunas cosas
como el talento son naderias. Cualquier escolar con unas
pequeñas aptitudes podría dibujar mejor que yo. Lo
que normalmente falta es el deseo incontenible de expresarse,
apretando los dientes con obstinación y diciendo 'aunque
se que no puedo hacerlo, sigo queriendo hacerlo'"